Exposición y persecución de profesorxs en Brasil

Pâmella Passos, Evelyn Morgan y Amanda Mendonça, investigadoras del proyecto “Los educadores son defensores“ Instituto Federal de Educación, Ciencia y Tecnología de Río de Janeiro (IFRJ), nos cuentan el preocupante impacto que está teniendo el avance conservador en la educación brasileña y los ataques que cada vez más sufren quienes investigan y enseñan desde una perspectiva crítica. También destacan el uso cada vez más frecuente de las redes sociales como un instrumento de exposición, persecución y hostigamiento de profesorxs. Las investigadoras destacan la importancia de dar visibilizar sobre esta situación y concientizar a lxs investigadorxs y educadorxs sobre sus derechos.

Contacto: praticasdeensinodh@ifrj.edu.br

Redes sociales:

www.facebook.com/ensino.dh

www.youtube.com/c/PráticasdeEnsinoeDireitosHumanos

Logo del proyecto „Los educadorxs son defensorxs“

En los últimos años en Brasil han aumentado las denuncias de educadorxs e investigadorxs que sufren ataques e intimidaciones de todo tipo por su ejercicio profesional. ¿Cuáles son las características de estos ataques, sus causas y motivaciones?

En primer lugar, nos gustaría agradecerle la oportunidad de esta entrevista. Creemos que la creación de una red de académicxs en riesgo es muy importante ya que es una iniciativa fundamental para dar visibilidad a los ataques contra profesorxs, generando a la vez la posibilidad de conectarse con otrxs y creando una red de asociaciones.

Cabe destacar que el aumento de la persecución a educadores y profesorxs en Brasil es concomitante con el avance de corrientes políticas conservadoras en el país, que vienen ocupando posiciones claves en la política brasileña, especialmente en el poder legislativo y el ejecutivo en diferentes niveles (municipal, estatal y federal). En cuanto a las características de estos ataques, destacamos el alto poder de los medios de comunicación y de las redes sociales en la difusión y reproducción de hostigamientos y señalamientos contra profesorxs e investigadorxs que, en el ejercicio de su labor, son frecuentemente catalogados como “adoctrinadores”. Para entender la persecución de la que hablamos, es importante ser conscientes de que lo que está en juego es una concepción especifica de la educación y la investigación. Nosotras creemos que, como señaló el educador Paulo Freire, no hay ni una educación ni enseñanza neutral. En su famosa lección, Freire afirma que no basta leer mecánicamente la frase „Eva vio la uva“, sino que es imprescindible comprender la posición que ocupa Eva en su contexto social. Por eso, entendemos que junto a los intereses de una agenda moral conservadora, hay fuertes objetivos económicos en los ataques y señalamientos que pretende descalificar la educación pública (incluyendo universidades, institutos y colegios), queriendo favorecer y darle más prioridad al sector privado. El mecanismo utilizado por estos sectores conservadores es desacreditar la producción de conocimientos críticos y de carácter social y proponer en su lugar una concepción de la educación basada en una formación que se presenta como neutral u objetiva, sin reflexión, y que tiende simplemente a reproducir contenidos.

Lxs educadorxs y investigadorxs que educan de forma comprometida y luchando contra las desigualdades sociales son especialmente perseguidos, mediante la filmación y la difusión de sus clases y materiales de estudio sin consentimiento previo y presentándolos de manera descontextualizada. La exposición en las redes sociales se ha convertido en un mecanismo de persecución que puede tener graves consecuencias para quienes las padecen. La exposición en las redes sociales de extractos de clases y conferencias, fotos de evaluaciones y ejercicios realizados en el marco de una clase, de forma descontextualizada, ha afectado tanto física como mental y emocionalmente a lxs trabajadorxs de la educación. Esta alta exposición y difamación de profesorxs ha incluso llevado en algunos casos a su despido. Otro ejemplo de las consecuencias ha sido casos en los que padres de alumnxs, al conocer el contenido de las clases, se han negado a que sus hijos aprendan ciertos temas previstos en la currícula escolar, como, por ejemplo, lo relacionado a la dictadura brasileña. En estos casos, se ha creado incluso un modelo de notificación extrajudicial, elaborado y difundido por el Movimiento Escuela sin Partido (MESP). Las notificaciones extrajudiciales son meramente cartas o documentos elaborados per este movimiento y disponible en su página web para que los padres y tutores lo rellenen, lo impriman y lo lleven a los profesorxs en forma de advertencia. Tal movimiento también incentiva la filmación sin autorización del espacio escolar y de lxs profesorxs implicadxs.

Como parte del proyecto “Los educadores son defensores” hemos realizado recientemente una investigación sobre la persecución de lxs educadorxs en Brasil. La misma, que abarcó el periodo comprendido entre el 01/01/2018 y el 21/05/2021, consistió en la búsqueda online de noticias y reportajes que contuvieran palabras claves que se dieran cuenta de una persecución / hostigamiento como, por ejemplo, “persecución”, “adoctrinamiento”, “escuela sin partido”. Con este relevamiento online, se hizo primero una búsqueda general online para analizar de qué manera y con qué frecuencia aparecían noticias e informes con estas palabras claves, que indican la persecución de lxs profesorxs y posteriormente se hizo una búsqueda más específica en páginas web de los sindicatos de profesorxs y funcionarixs de todo el país, así como en los perfiles en las redes sociales que se caracterizan por el tema de nuestra investigación. Como resultado, hemos observado que en lo que va del año 2021 ha habido un aumento de la persecución a profesorxs.

Otra característica importante que queremos destacar es cómo esta persecución afecta de forma diferente a los distintos segmentos de profesionales de la educación. Lxs profesorxs e investigadorxs universitarixs suelen tener sueldos más altos y la posibilidad de viajar por intercambio académicos y/o becas. En la educación básica, el panorama es diferente. Según el censo de 2020, hay 2.189.005 profesorxs en la educación básica brasileña. De este universo, 593 mil trabajan en la educación infantil, siendo el 96,4% mujeres. La escuela primaria cuenta con 1.378.812 profesores, el 88,1% son mujeres. En la enseñanza secundaria, el número de profesorxs es de 505.782 y el 57,8% son mujeres. Es decir, la educación básica en Brasil está compuesta mayoritariamente por mujeres y ellas son principalmente el blanco de estos ataques y persecuciones, muchas veces sin poder dar visibilidad a la violencia sufrida.

En su opinión, ¿cuáles son las consecuencias de este contexto de hostilidades y restricciones, tanto para lxs directamente afectadxs como para la sociedad brasileña?

Como consecuencia directa de este contexto tenemos un proceso de pérdida de libertad de cátedra con impacto directo en la garantía de una educación democrática y promotora de derechos. Este impacto no sólo afecta las vidas de lxs educadorxs directamente afectadxs y de sus familias, sino que la persecución de lxs profesores tiene un impacto directo en la calidad de la educación impartida. La sociedad en su conjunto pierde, ya que se pone en riesgo el ejercicio de una educación institucional crítica. El temor a hostigamientos ha llevado a que muchxs profesionalxs no se atrevan a abordar adecuadamente algunos de los temas curriculares, sobre todo si trabajan en instituciones privadas ya que la posibilidad de perder su empleo es mayor. Se perjudican así también las generaciones que reciben una educación censurada.

Ustedes están llevando a cabo el proyecto de investigación „Los educadores son defensores“, ¿podría contarnos cómo se surgió el proyecto y en qué consiste?

El Grupo de Investigación sobre Tecnología, Educación y Cultura (GPTEC) en el que trabajamos en el Instituto Federal de Educación, Ciencia y Tecnología de Río de Janeiro ya ha estudiado, a través de proyectos de investigación individuales, el impacto del avance conservador en la educación brasileña. En este sentido, venimos observando que dicho movimiento conservador está llevando a un proceso de debilitamiento de la democracia, así como al desmantelamiento de la educación pública de calidad en el país. A su vez, en el contexto de crecientes ataques a defensorxs de derechos humanos en el país, tres investigadorxs de nuestro grupo de investigación, en distintos momentos, han participado de algún programa de apoyo y acogida debido a situaciones de inseguridad relacionadas con su trabajo. A partir de estas experiencias concretas, decidimos analizar la posibilidad de crear un programa de acogida en Brasil para profesorxs en situación de riesgo. Entendiendo que lxs educadorxs son también defensorxs de derechos humanos y que, como tales, están siendo perseguidos, elaboramos el proyecto “Los educadores son defensores de derechos humanos: estudio de viabilidad para la creación de un programa de acogida en el Instituto Federal de Educación, Ciencia y Tecnología de Río de Janeiro”. El proyecto está financiado por Protect Defenders, un mecanismo de la Unión Europea creado para proteger a lxs defensorxs que enfrentan situaciones de riesgo en todo el mundo (más información sobre el programa  Protect Defenders se puede ver aquí) A través del relevaniento de datos, de dominio público, de entrevistas con otros programas de acogida y de la implementación de cuestionarios en línea, pretendemos evaluar si existe una demanda para crear un programa de acogida en Brasil dirigido a educadorxs en situación de riesgo. Otro punto importante del estudio de viabilidad es identificar los recursos financieros y humanos necesarios para crear un programa de estas características, así como verificar si el Instituto Federal de Educación, Ciencia y Tecnología de Río de Janeiro tiene las condiciones para hacerlo.

¿Cuáles serían los principales retos para encontrar estrategias de apoyo a lxs profesorxs e investigadorxs en riesgo en Brasil?

El contexto conservador que vive hoy el país, con dirigentes que proponen proyectos de ley contra la libertad de cátedra, autoriza implícitamente, y da lugar a acciones de coerción e intimidación contra lxs educadorxs en las instituciones y las aulas. No alcanza con decir que existe la libertad de cátedra, sino que se necesitan mucha más información y medidas de apoyo para quienes son víctimas de censura, ataques y/o amenazas. Sería importante que los profesores sepan que una comunicación extrajudicial (como la que se mencionó anteriormente) no tiene valor, por ejemplo, y que a la vez tengan contacto con grupos y redes de educadorxs donde puedan buscar apoyo e información sobre la legislación que los respalda. En nuestra investigación, un gran desafío es dar visibilidad a la persecución de los profesorxs que se está llevando a cabo en Brasil hoy en día, comprometiendo a la sociedad en su conjunto, y también a la solidaridad internacional, para poner fin a esta situación de violencia. El reto es lograr que lxs educadorxs se vean como defensorxs de derechos humanos y tomen consciencia incluso de las pequeñas violaciones de sus derechos, las cuales en muchos casos suceden a diario.